El chofer del ómnibus, imputado "por homicidio y lesiones culposas", fue absuelto por la justicia que investigó el accidente acontencido en la localidad de Margarita hace tres años. El vehículo chocó contra un camión y por el siniestro fallecieron doce personas. Los padres de las víctimas renuevan su compromiso con la causa y piden que el conductor no vuelva a manejar.
La justicia de Reconquista absolvió ayer a Eduardo Atamañuk, el chofer que conducía el ómnibus en el que fallecieron nueve alumnos y una docente del colegio porteño Ecos, cuando chocaron con un camión en la ruta 11, el 8 de octubre de 2006, al regreso de un viaje solidario a un pueblo de Chaco.
De este modo el juez de Instrucción Penal de Reconquista, Jorge Galbusera, entiende que el único responsable del siniestro es el conductor del camión que, se comprobó después de la tragedia, se encontraba en estado de ebriedad y embistió al ómnibus después de varias maniobras peligrosas que realizó a lo largo de toda la calzada. Vale mencionar que éste y su acompañante perecieron en el siniestro elevando a 13 la cifra de víctimas fatales.
Esta mañana, en diálogo con LT10, el fiscal del caso, Ricardo Fesia, recordó que se habían solicitado tres años de prisión para Oscar Atamañuk, más un período de siete años de inhabilitación especial para que se le impida manejar cualquier vehículo. Según dijo, “el juez evaluó todos los elementos probatorios” y entendió que el conductor del colectivo no es responsable.
En ese sentido insistió en que “al advertir la presencia del camión que se cambiaba de mano, el chofer tenía dos posibilidades: doblar a la izquierda o a la derecha. Optó por lo primero y sucedió lo que todos sabemos” evaluó el abogado acusador. No obstante ello, remarcó que para el magistrado “no hay responsabilidad para Atamañuk y no se le puede atribuir culpa”.
Sin embargo, Fesia confirmó que tanto para él como para los familiares de las víctimas “se podrían haber tomado otras precauciones” ya que quien tiene a su cargo un transporte de pasajeros tiene a su cargo vidas humanas que debe proteger. Por ello confirmó que “esta sentencia se apela” y que los padres de los chicos fallecidos no tendrán reparo en atravesar todas y cada una de las instancias necesarias.
A su turno Mario Giataganellis, papá de Julieta, una de las chicas fallecidas en el siniestro, remarcó que la intención del colectivo de familiares es “que se le dé valor a la vida” y señaló que esa premisa “no la vemos en este fallo”. Si bien recordó que el pedido de los padres no es que Atamañuk vaya preso, indicó que “cometió un error importante y debe pagar por ello”.
Ante esta situación, se solicita “que no siga poniéndonos en peligro”, es decir, que no se le permita “a esta persona que maneje” y para lograr ese objetivo “vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”.
En ese sentido aceptó que “cualquier cosa que pase con este juicio no nos va a devolver a nuestros hijos” pero destacó que “hará que cada uno de nosotros tenga más cuidado cuando se ponga al volante”.
Vale recordar que la tragedia de Margarita tuvo lugar el 8 de octubre de 2006 cuando el micro de la empresa Godoy que transportaba a alumnos y profesores del colegio Ecos colisionó de frente con un vehículo de gran porte cuyo chofer conducía peligrosamente por la autovía. Desde que sucedió el siniestro, los padres de los nueve chicos que perecieron y los sobrevivientes tomaron en sus manos la lucha por la seguridad en rutas argentinas.

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