El municipio decidió teñir las aguas de sus fuentes para concientizar sobre la importancia de la detección precóz de la enfermedad. "El hábito de realizar un control periódico de mamas le permite a la mujer identificar con mayor claridad cualquier cambio que resulte dudoso", advierten desde la subsecretaría de Salud.


Aunque no existan estadísticas oficiales, se estima que en nuestro país una de cada ocho mujeres pueden desarrollar cáncer de mama, y cada año se detectan entre 15 mil y 18 mil nuevos casos en la Argentina.

Es por ello que para anticipar el Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama, la Municipalidad decidió teñir las aguas de las fuentes de la ciudad en color rosa.

Se trata del cáncer más común entre las mujeres a nivel mundial, pero la detección a tiempo aumenta notablemente las posibilidades de cura. Por eso, cada 19 de octubre se conmemora el Día Internacional para la Prevención en la Lucha contra el Cáncer de Mama, con el objetivo de difundir la importancia de la realización de exámenes ginecológicos periódicos.

En este marco, desde la Subsecretaría de Salud del Gobierno de la ciudad, se decidió hacer visible el color rosa -símbolo universal de la mujer-, coloreando el agua -símbolo de vida-, para que toda persona que recorra la Costanera Oeste y la Plaza Pueyrredón, visualicen el agua y el rosa como instrumentos para concientizar en la detección precoz del cáncer de mama, un aspecto fundamental en la implementación de estrategias terapéuticas.

Así, desde el sábado, el agua rosa en las fuentes de la ciudad de Santa Fe -que llama la atención de quienes pasean por los espacios públicos-, invita a recordar la importancia de la prevención como factor clave a la hora de prevenir y curar el cáncer de mama.

Importancia de la detección a término

Desde la subsecretaría de Salud del municipio remarcaron que “los avances terapéuticos permiten hablar hoy de cura en el 60 y el 80 % de casos tratados en las fases iniciales; y se remarcó que el 90 % de los cánceres de mama localizados son curables".

En ese sentido recordaron que el autoexamen de las mamas mensualmente es importante a partir de los 19 años de edad.

"El hábito de realizar un control periódico de mamas le permite a la mujer identificar con mayor claridad cualquier cambio que resulte dudoso. En esa línea, es importante que pueda observar si hay cambios de tamaño, forma o simetría; cambios en la coloración; hundimientos; bultos o engrosamientos del tejido; secreciones del pezón, y chequear las axilas en busca de bultos o engrosamientos" expresaron a través de un comunicado enviado a la prensa.

Pero además aclararon que "se recomienda el examen por el médico cada 3 años entre los 20 y 40 años de edad, y anualmente a partir de los 40".

Finalmente recordaron el consejo de "realizar la primera mamografía entre los 35 y 40 años. Los especialistas resaltan además que recomendable repetir ese estudio cada 1 ó 2 años entre los 40 y 49 años, y hacerlo anualmente a partir de los 50 años".