Serán seis las personas que aportarán datos sobre la detención de Mariano Millan en la Seccional Primera de la URI. En tanto, ingresó la repuesta del juez federal Reinaldo Rodríguez al oficio enviado la semana pasada por el Tribunal Oral Federal para que se informe si hay o no una causa abierta sobre la apropiación de un menor en esta capital.


El juicio oral y público de la denominada Causa Brusa continuará en la jornada de hoy con la declaración de seis testigos y se espera que el Tribunal Oral Federal (TOF) de a conocer la respuesta del juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, a la denuncia presentada contra la ex guardiacarcel María Eva Aebi por la supuesta apropiación ilegal de un menor durante la última dictadura.

Sobre las testimoniales, se espera que este martes declaren seis personas, quienes aportarán datos sobre la detención de Mariano Millan en la Seccional Primera de la Unidad Regional I (URI). Las declaraciones tienen lugar luego de que la semana pasada se hiciera el reconocimiento de la dependencia policial por parte los integrantes del TOF.

En cuanto a la denuncia contra Aebi, en la mañana de hoy ingresó la repuesta del juez Rodríguez al oficio enviado la semana pasada por el TOF para que se informe si investigó o no una denuncia realizada por un ex subcomisario de la policía por la presunta apropiación de un menor.

En este sentido, se espera que los miembros del Tribunal Oral Federal den a conocer esta respuesta y los pasos a seguir, según lo contestado por el juez Rodríguez.

Cabe señala que el TOF envió un oficio al magistrado federal para que informe si hay o no una causa abierta sobre la apropiación de un menor en esta capital y la decisión fue tomada luego de que la querellante Patricia Isasa hiciera referencia a una carta de un ex policial de la Guardia de Infantería Reforzada (GIR) en donde se denunció que “un hijo de Aebi es hijo de desaparecidos”.

Según trascendió, el ex subcomisario Juan Rafael “Lamparita” Lorefice, fallecido el año pasado, sería el autor de la misiva que entregó a un agente de la Policía Federal en 2005 para que se la entregue al juez Rodríguez.