Por el terremoto y el tsumani que tuvieron lugar el último fin de semana, se siguen buscando personas entre los escombros. Miles de ciudadanos necesitan ayuda médica, vestimenta, alimentos y ropa.
La cantidad de muertos causados por el devastador terremoto que sacudió la isla de Sumatra el miércoles último se elevó al menos a 770, en tanto que las victimas fatales dejadas por el tsunami que azotó el archipiélago de Samoa, el mismo día, aumentó a 150, informaron las autoridades locales.
Las víctimas del terremoto se registraron, en su mayoría, en la zona de Padang, la capital de la provincia de Sumatra Oriental, donde murieron 376 personas y hubo más de 100 heridos, según la información suministrada por el Ministerio de Asuntos Sociales y citada por la agencia DPA.
Se teme que la cantidad de muertos siga aumentando, ya que gran cantidad de personas permanecían sepultadas bajo los edificios colapsados, ante la falta de maquinaria pesada para retirar los escombros y buscar supervivientes, informaron medios periodísticos locales.
La televisión local emitió imágenes de numerosos edificios destruidos por el fenómeno, entre ellos una escuela en la que se cree que hay 40 escolares atrapados. En el hotel Ambacang se calcula que hay unos 200 huéspedes sepultados, según datos de los servicios de rescate, y muchos de los hospitales de la región quedaron gravemente dañados.
SAMOA, DESPUÉS DE LAS OLAS DE SEIS METROS. La cifra de víctimas mortales por el tsunami que azotó el miércoles pasado el archipiélago de Samoa alcanzó al menos a 150, mientras decenas de personas arrastradas por el mar siguen desaparecidas y comenzaron los saqueos, informó DPA.
La fuerza del agua arrastró viviendas y complejos vacacionales, dejando a miles de personas sin techo en la costa sur de la isla principal. Varios cadáveres fueron devueltos por el mar y fueron ya sepultados. En algunos lugares comenzaron a actuar los saqueadores, que arrancaron los neumáticos de los automóviles y registraron las maletas de los turistas en busca de cualquier cosa que aprovechar, informó la prensa local.
En la antigua colonia alemana Samoa Occidental se confirmaron oficialmente 110 muertos, entre ellos siete turistas neozelandeses y australianos. Al menos 3.000 personas perdieron su vivienda y la televisión mostró imágenes de niños que buscaban a sus padres, así como padres que acudían a los hospitales esperando que sus hijos estuvieran allí.
En la isla vecina Samoa Estadounidense murieron más de 30 personas y 1.700 quedaron sin techo; otras nueve fallecieron en Niuatoputapu, que pertenece a Tonga, donde olas de seis metros entraron cientos de metros en tierra. Se calcula que 32.000 personas necesitan ayuda.

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